En 1984 fue publicado el cuadernillo de cuentos Hotaru, naya o yaku, sonota no tanpen, entre cuyas páginas se encontraba Naya wo yaku (Quemar graneros), un breve cuento de escasas veinte cuartillas escrito por el prolífico autor nipón Haruki Murakami. Aquel cuento corto fue redimensionado en 2018 por la mente del maestro surcoreano Lee Chang Dong, para crear un salvaje […]

Burning: Me gusta quemar invernaderos…



En los últimos años hemos visto cómo las redes sociales, los medios de comunicación y la literatura popular se han llenado de frases artificiales que centran su argumento central en la existencia de una nueva forma de progreso. Expresiones como “ese es un pensamiento retrógrado”, “tienes una visión del mundo muy medieval” o uno de los más usados por políticos […]

El fistol del Diablo: La falacia del progreso moral




Abrí el Whatsapp y, como siempre, su mensaje no estaba; en su lugar, la notificación del grupo familiar “grande”, donde está casi toda la familia, me indicaba que tenía diez mensajes sin leer. Ya sé, ya sé, ¿para qué los leo?, ¿por qué no mejor me salgo del grupo? Si los memes que mandan ni están buenos y siempre abundan […]

Endenantes: País de rumores




La historia indica que, en enero de 1711, la reina Ana de la Casa Estuardo (1665 – 1714), la última monarca de Estuardo en ocupar el trono británico durante los años de guerra contra Francia, nombró ante tal escenario a una antigua dama de compañía llamada Abigail Hill para que se encargara de los fondos del Estado, invirtiendo así de […]

The Favourite: El triunvirato femenino


“Los políticos piensan en la siguiente elección, los estadistas piensan en las siguientes generaciones”. Esta frase de Otto von Bismarck podría aplicarse fácilmente a todos los gobernantes mexicanos: no tenemos ni un solo estadista, únicamente políticos que piensan en intereses inmediatos con la intención de asegurar su carrera política. Apariencias, discursos y acciones que no llevan a nada es el […]

El fistol del Diablo: Discriminación positiva


La reunión comenzaría a las 11:30. Llegué cinco minutos antes a la presentación de resultados de la obligatoria evaluación semestral que los alumnos nos realizan a nosotros, sus profesores. Tras una espera en recepción en compañía de un estimado colega, de unos quince minutos, comenzó la reunión. Ahí estaba yo junto con dos de mis jefes, que no eran jefe, […]

Endenantes: La cultura laboral del siglo XXI