LA HISTORIA DETRÁS DE GAME OF THRONES: DEFENDIENDO EL CASTILLO (3/6)


El tercer episodio de Game of Thrones nos ha presentado lo que HBO considera como la batalla más grande jamás filmada en televisión o cine. El capítulo entero fue una inmersión en la entrañas de la Gran Guerra entre los vivos y los muertos, entre los Targaryen, los Stark y los Arryn contra el Rey de la Noche y sus caminantes blancos, entre el fuego y el hielo.

El episodio tuvo notables momentos de tensión (basta ver los videos de reacciones en YouTube para comprobarlo), así como un buen manejo de escenarios y de iluminación que logró crear una atmosfera terrorífica.

Los dos grandes aciertos del episodio: la primera mitad, la de la batalla extramuros dejó en los espectadores una sensación de agorafobia: se desató una ventisca mágica que, combinada con la oscuridad de la noche (la hora del lobo) impedía ver absolutamente nada, la muerte podía llegar de cualquier parte, incluso desde el cielo teniendo en cuenta que el Rey de la Noche montaba un dragón. En ese momento, las escenas dentro del castillo o de la cripta de Invernalia eran reconfortantes para los espectadores. Pero después de que los muertos atravesarán los muros, en la segunda parte del episodio, la sensación se tornó claustrofóbica, como en una típica película de terror de zombies, donde si bien no sabíamos qué esperar detrás de cada puerta, ni qué acechaba doblando la esquina en el pasillo, logró enorme tensión.

Por otra parte, hubo grandes desaciertos en lo que debió haber sido la Gran Guerra. Tal vez el más notorio es que, pasada la tensión, nada de lo que vimos tuvo sentido. La batalla contra los muertos terminó en una victoria completamente inesperada y casi accidental, a lo Indiana Jones. Atrás quedó la lucha antagónica entre el Cuervo de Tres Ojos y el Rey de la Noche. La creciente tensión entre Jon Snow y el rey de los muertos quedó descartada. El desenlace de la gran amenaza con la que abrió la serie y que acechó en las sombras durante 8 temporadas y 9 años terminó despachada en un solo episodio por la asesina favorita de todos: Arya Stark. La profecía de Melisandre del Príncipe que fue prometido resultó ser totalmente errónea.

A pesar de todo la sensación de que el episodio careció de sentido radicó en la batalla misma y en la completa falta de lógica con que se desenvolvió. Es por ello que conviene analizar la defensa del castillo de los Stark al mismo tiempo que la comparamos con la defensa típica de una fortaleza medieval.

La disposición de los defensores de Invernalia era la siguiente: los dothraki (caballería) al frente y centro de la línea, detrás de ellos el Ejército de Inmaculados (infantería); a los costados, de un lado estaban a pie (infantería) las tropas de los Arryn del Nido de Águilas -que por cierto, llegaron montados en la temporada 6 pero ahora no hubo rastro de la famosa caballería que ganó la Batalla de los Bastardos- y hombres de los Stark, del otro lado, más tropas Stark y los Salvajes (más infantería). Además entre las filas se colocaron catapultas (artillería) que resultaron completamente inútiles ante el ejército de muertos. Sobresale que no se colocaron arqueros extramuros, todos estaban posicionados en las murallas de Invernalia. El arma secreta: dos dragones adultos que podrían haber servido de un invaluable apoyo aéreo.

Posiciones defensivas en Invernalia

Posiciones defensivas en Invernalia

Vistas así las cosas la disposición para defender Invernalia parece sumamente extraña y desorganizada. No es sorpresa que los muertos hayan entrado relativamente fácil al castillo. Pero veamos si podemos vislumbrar un orden o lógica dentro de la batalla.

La primera acción fue la carga de la caballería dothraki con sus arakhs flameantes cortesía de Melisandre. Pasó exactamente lo que tenía que pasar: todos los dothrakis fueron masacrados. ¡Que alguien me explique porque la primera acción fue una carga de caballería absurda, totalmente sin sentido! Esta carga recuerda mucho a las realizadas por los oficiales británicos a comienzos de la primera guerra mundial, cuando se arrojaba la caballería a las trincheras enemigas defendidas por ametralladoras con resultados sumamente predecibles.

Pero en tiempos medievales, la caballería era quien ganaba las batallas. Las cargas de caballería podían cambiar completamente el curso de una batalla como bien vimos durante la Batalla de los Bastardos. En ese sentido, la caballería era la rama del ejército más apreciada y más importante, y en general era utilizada para terminar de destruir al enemigo después de haberlo rociado con flechas y mermado con combates cuerpo a cuerpo de infantería. Así la caballería cargaba al final, y era casi imposible de detener el impulso y la fuerza de los caballos, por lo que la infantería enemiga era destruida y descabezada prácticamente a placer de los que iban montados. Si se quiere otro ejemplo épico fantástico de lo que puede lograr una buena carga de caballería pueden ver la Batalla de Gondor en El Retorno del Rey cuando el rey Theoden carga contra el ejército de orcos desorganizándolo por completo.

Fantasma cargando junto a los dothrakis

Fantasma cargando junto a los dothrakis

En fin, los dothraki cargaron contra los muertos por la simple y sencilla razón de que son muy valientes y no le temen a nada.. Ah! Y porque tenían armas con fuego. Así se perdió el arma más potente de Daenerys después de sus dragones.

Lo que quedaba para los defensores de Invernalia eran unas inútiles catapultas, que sólo dispararon una vez. Afortunadamente la reina dragón contaba con sobradas tropas de infantería que no tenían ni tuvieron ninguna oportunidad de detener al ejército de muertos. Y aunque hubieran peleado contra un ejército convencional poco hubieran podido hacer al no contar con apoyo de la caballería ni con arqueros (exactamente como le pasó al ejército de Jon Snow contra las fuerzas de Ramsay Bolton), pues los que estaban apostados en las murallas del castillo de los Stark se limitaron a mirar la batalla con cara de asombro y terror y no dispararon ni una sola flecha. Cualquier comandante medieval hubiera proporcionado el apoyo necesario, como mínimo, de parte de los arqueros para minimizar las bajas de los hombres que combaten a pie.

Después de masacrada la infantería quedaba, como último recurso de defensa el enorme foso que rodeaba Invernalia y que, una vez más, no tuvo ningún sentido ni utilidad. Los fosos eran recursos defensivos sumamente utilizados en tiempos medievales y variaban mucho en forma y utilidad. Había fosos camuflados con estacas clavadas en el fondo, así el enemigo que se lanzaba contra las murallas de castillo, sin saberlo, caía en la trampa y era empalado en el acto. Existían otros fosos sin estacas, que si eran lo suficientemente profundos suponían una caída considerable para los enemigos y un por lo menos un par de huesos rotos.

Otros fosos estaban llenos de agua, así el enemigo, en general contaba con armadura con la terminaba hundiéndose y ahogándose en ellos. En todos los casos, los arqueros que defendían el castillo llenaban de flechas a los enemigos que trataban de superar estos obstáculos. Pero lo que defendía el castillo de los Stark no era un foso, sino más bien una zanja fortificada, cuyo objetivo era detener al enemigo el mayor tiempo posible para que los arqueros tuvieran el tiempo suficiente para causar la mayor cantidad de bajas posibles. Una vez más, la batalla del más reciente episodio no tuvo sentido, pues los arqueros de Invernalia se limitaron a mirar horrorizados como los muertos traspasaban la zanja fortificada.

La zanja de Invernalia

La zanja de Invernalia

La última defensa exterior eran, evidentemente, las murallas del castillo, que se defendían tradicionalmente por arqueros. Pero si el enemigo era lo bastante persistente para llegar al pie de los muros, o los arqueros eran lo suficientemente malos (como los del norte de Westeros) entonces hombres de infantería eran enviados a las murallas para tratar de repeler a los enemigos que poco a poco iban escalando.

Los ejércitos medievales hacían uso de escaleras (como lo vimos en la Batalla del Aguasnegras de la segunda temporada) así que bastaba con incendiar la escalera o derribarla para que el enemigo no siguiera escalando. Otra técnica efectiva y sumamente cruel, era la de verter aceite hirviendo sobre los enemigos que trataban de llegar a la cima de los muros, o tirarles brea y después incendiarlos con una flecha de fuego. ¡Esto último hubiera sido de enorme utilidad para combatir a los muertos que intentaban escalar el muro! Pero por alguna razón extraña nadie en Invernalia pensó en guardar barriles con brea aun a sabiendas de que el fuego era un elemento muy efectivo para combatirlos.

Defensa y asedio de un castillo medieval

Defensa y asedio de un castillo medieval

Debido a la malísima defensa, el ejército de muertos pudo entrar sin mayor esfuerzo en el castillo. Recordemos que el Rey de la Noche hizo su magia y levantó a todos los que habían caído en la batalla, tan poderoso fue su encantamiento que revivió a los antiguos Reyes de Invierno que descansaban en la ancestral cripta de Invernalia. Eso provocó que se abrieran dos frentes: el externo, fuera de las murallas del castillo y el interno, donde los caídos se levantaban como parte de la hueste de zombies. Esto sin contar que un gigante rompió la puerta principal permitiendo que los muertos del exterior entraran a su gusto (hay que reconocer el valor de Lyanna Mormont que se llevó con ella de manera épica al zombie descomunal, sin duda una de las mejores muertes de toda la serie).

En el mundo real ¿qué se hacía cuando los invasores penetraban las murallas de un castillo? Contrario a lo que se puede pensar, no todo estaba perdido. Algunos castillos medievales contaban con diversos mecanismos internos de defensa, que prácticamente dividían al castillo en pequeñas secciones fácilmente defendibles. Tal es el caso de Invernalia, pues detrás de los muros y puerta principal se levanta el castillo propiamente dicho que constituye el último punto de defensa. Era común que las fortalezas de la edad media se pertrecharan, como recurso final, con arqueros y dentro de ellas se resguardaran los señores y comandantes para un último intento de resistencia. En el caso de la fortaleza Stark, nada de esto fue posible debido a que el ataque ya no sólo provenía extramuros, sino dentro de las propias murallas. De ahí el nivel de caos desatado y la desesperación que pudimos ver en todos los personajes. En el mundo histórico y real, todos ellos habrían muerto o hubieran sido hechos prisioneros.

El muro y el castillo de Invernalia

El muro y el castillo de Invernalia

Si bien a primera vista puede parecer que nada de lo que vimos en el último episodio tiene sentido ni lógica desde nuestro real y aburrido mundo, los cabos sueltos se pueden atar perfectamente bien en el mundo fantástico de Westeros. Así, los dothrakis se lanzan a la carga porque sabemos que es lo único que saben hacer, desde la primera temporada se nos ha mostrado que no son disciplinados ni son estrategas, son guerreros y los guerreros luchan hasta el final.

¿Por qué se dejó a la infantería totalmente descubierta? Porque el plan de Jon Snow era únicamente contener al ejército de muertos mientras él y Daenerys montados en los dragones daban caza y muerte al Rey de la Noche. El plan falló por la indisciplina de los dothrakis y porque Khaleesi se puso sentimental ante la masacre a la que ellos mismo acudieron gustosos. Al romperse el plan, toda esperanza de defender exitosamente el castillo se vino abajo.

Entre otros momentos sin sentido podemos recordar los siguientes: la muerte de Edd el Penas, Lord Comandante de la Guardia de la Noche ¿qué hacía peleando en la primera línea si ni siquiera tenía tropas propias para mandar?; ¿por qué Melisandre se suicidó al final de la batalla?; ¿por qué Jon Snow se enfrentó al dragón zombie gritándole bien fuerte y sin siquiera levantar su espada?; ¿de dónde salió volando Arya para atacar al Rey de la Noche?; ¿Qué pasó con Fantasma, el lobo blanco de Jon Snow, también tuvo una muerte sin sentido? El episodio de la batalla contra los muertos confirma que la lógica y el realismo que caracterizaron y dieron prestigio a la serie han sido sustituidos por la emotividad y el sentimentalismo a favor de los espectadores desde la temporada anterior.

También queda claro que los últimos dos Targaryen son pésimos estrategas y se dejan llevar fácilmente por el temperamento, así lo hemos visto durante toda la serie. Por si fuera poco, sus tropas se encuentran sumamente mermadas y los dragones han sufrido heridas durante la batalla. Ante esta situación debemos cuestionarnos seriamente si podrán triunfar contra el ejército Lannister, la Compañía Dorada, y la Flota del Hierro de Euron Greyjoy.

Eduardo A. Orozco Piñon

(Ciudad de México). Es pasante de la licenciatura en Historia que imparte la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha participado como organizador y ponente de un puñado de eventos académicos relacionados con la historia militar y política mexicana del siglo XIX, temática y periodo de la que es especialista. Asimismo, es miembro fundador y activo del Seminario Estudiantil de Historia Militar y Naval, cuyas sesiones se llevan a cabo en Palacio Nacional el último viernes de cada mes.

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