Catástrofe


¿Qué carajo es el tiempo?

Cuando se trata de ti, pierde significado; eres cometa que cruza una vez, pero jamás podré atraparte. Con nada me quedo, en la nada estoy. Vivo en una masa de horas tristes, los días mudaron en meses con paralelo a tu ausencia; con dificultad distingo ayer, hoy, mañana. El tiempo y el cielo se han congelado, ese cielo cómplice de nuestra historia parece dormido; desde la catástrofe está inmerso en una oscuridad sin luna. A mi alrededor los residentes nocturnos no llenan con su presencia, ni luciérnagas ni búhos, permanecen las ruinas y cenizas, árboles derruidos, lagos muertos, el eco de una devastación.

Después de la catástrofe, el cielo fue mi única voz; reunió sus pocas fuerzas para gritar de todas las formas fenoménicas las interrogantes, el dolor y el amor. Las gélidas brisas susurraron tu nombre a diario hasta que la razón me abandonó. Quien diría que este par de locos miserables lo tenían todo, soltarían sus manos en el peor instante y terminarían en un agujero negro sin verse nunca más.

Caleidoscopio de recuerdos… La tormenta nos envolvió, entonces un torpe baile inició; neófitos sentires empaparon nuestras almas y cuerpos, el agua arrasó con cada secreto, cada máscara… desnudos y limpios nos dejó. Tus manos frías, un mapa de cicatrices, el cobijo de tus brazos, las volutas de tu nervioso cigarrillo, tus caprichos y tu ser… Nadie refleja esa sonrisa tuya de niño que paralizaba mis sentidos. Pesadas cadenas y astillas clavadas llevo en mi interior por no verte, no escucharte o tocarte, no degustar tu piel y percibir su aroma a limón. Soy incapaz de amarte bajo la lluvia de nuevo porque no la tengo a ella ni a ti… Sólo te quería para siempre a mi lado.

¿Aún soy tu libro favorito? Recuerdo otra tormenta donde delicadamente abriste este ignoto libro, lo leíste como realmente es y arrancaste todos sus prejuicios, aclarando por completo su verdad; cuando todo cayó en el caos, no comprendías cómo tu partida durante aquella tarde de abril fue lo que me ahogó a mis calles en un eterno sinsabor. No deseo mirar otra vez esa forzada amnesia en tus ojos para un segundo después ser una extraña… ¡tuviste la valentía de estipular el maldito olvido como ultimátum sin garantía de tu regreso! Y cómo asfixia, y arde, y aturde y aniquila…

Convertido en huracán me arrojaste lejos de tu mundo; a tu vida rodeada por una frontera  me limito a imaginarla pero quisiera ser parte de ella, es un anhelo vacío al despertar. Relámpagos de miedo, nuestros peores enemigo; vi a nuestras agónicas caricias ser  epicentro de un terremoto, un fuego de ira consumió este paraíso y el ciclón del último beso fueron  los autores de la catástrofe, ¡impío Abadón, me arrebató su amor y huyó creyendo que era la mejor solución! Este amor irrumpió en los años de una vida, una vida que no vuelve a ser la misma, una pausa, un largo suspiro, muerte y resurrección… ¿Por qué te quiero todavía? Ojalá un día mires a la chica que creaste en mí tras su más hermosa catástrofe, tú.

Esta catástrofe es una obra de arte, lo único que tengo de ti, mas he comenzado a pegar mis partes rotas, a limpiar los escombros, aunque aquí el dolor es oxígeno; por lo menos estoy viva.

De pronto el cielo se sacude, pues la luna clama su lugar, las luciérnagas apagan la soledad, los búhos rompen el silencio, todo recupera movimiento, el cielo cobra sosiego, todo se purifica,  vendrá el amanecer y yo me encuentro a tu espera… Creo oír tus latidos muy cerca, pero tal vez es mi locura.

Si lo digo en voz alta escaparás como agua entre mis dedos, como una bella imagen que pierden las pupilas al parpadear. Te lo juro, dentro de esta penumbra hay una esperanza; prevaleces en mis deseos más profundos, hoy eres un sueño perdido, una rosa marchita, pero yo sigo esperándote como la niña tontamente enamorada.

El sol saldrá sin pedirle permiso a tu ausencia, pero antes dime… ¿Alguna vez miras hacia acá?  ¿Te encontraré al otro lado de este cataclismo? Porque no importa el destino, tú y yo somos esa catástrofe difícil de olvidar…

 

Krizia Fabiola Tovar Hernández

(Estado de México). Actualmente estudio el cuarto semestre de la licenciatura en ciencias humanas en Centro Universitario de Integración Humanística.

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