#DesentrañandoLa4T: Un gobierno sin responsables.


Todos estamos al tanto de la tragedia del 28 de enero del presente año, enraizada en la toma clandestina de un ducto de combustible; el “agua de limón”, como le llaman los habitantes del poblado de Tlahuelilpan, Hidalgo, brotaba a chorros. Ese suceso, “cotidiano” para los pobladores del lugar, terminó en una tragedia al consumir la vida de 133 personas y dejar a otras tantas en condición grave por las quemaduras de la explosión.

Paralelamente a esta tragedia humana, la Ciudad de México recién salía del desabasto de gasolina causado por el combate declarado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en contra del “huachicoleo”. Es ahora con el servicio restablecido que parece que el tema del robo de combustible ha quedado en el olvido para los que habitamos en la Capital.

Sin embargo, al día de hoy todavía no tenemos ni un sólo arrestado por la tragedia en Tlahuelilpan, dejando así claro que el acto épico en contra del “huachicoleo” se ha quedado corto, pues, no nos ha dado a un sólo presentado o un sólo judicializado. ¿Qué mensaje se manda desde la estructura gubernamental ante esta situación?

Días después se dio a conocer que Pemex tenía conocimiento desde 2015 —por lo menos— de que el “huachicoleo” existía, pues empresas como Scribe e Hidrosina habían comprado combustible producto de esta práctica, “y que la PGR, entonces bajo el mando de Raúl Cervantes, no había judicializado los casos y habían quedado impunes”. Sería inocente pensar que una red con tantas ramificaciones se construyó en apenas dos años, el problema, evidentemente lleva muchos años más.

Lo anterior confirma que evidentemente AMLO tenía razón, al menos en el sentido de que esto era un secreto a voces, del que tenían conocimiento los peces gordos de la esfera política mexicana. Pero si ellos que sabían no actuaron, ¿por qué razón ahora que el Mandatario tabasqueño lo sabe, que se ha comprobado que estas prácticas existen —y que es un caso expuesto—, no ha hecho nada? ¿Cuánto tiempo tiene AMLO y el fiscal Alejandro Gertz Manero para mostrar a alguien, someter a los culpables de la razón del desabasto? ¿Cómo se está actuando? ¿Qué comprueba esto? ¿Incapacidad de las instancias correspondientes y de la estrategia, o mera falta de voluntad política?

En cambio, una vez que AMLO presentó las ternas para el Senado de la República y que fueran criticadas por el Presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Guillermo García Alcocer, el conflicto de interés se hizo tangible. En una de sus conferencias “mañaneras”, con la presencia de dos Secretarias de Estado —la de la Función Pública y la de Energía—, el Presidente expuso 10 imágenes sobre movimientos sospechosos de los parientes políticos del titular de la CRE: su cuñado y el primo de su mujer. Ambas personas colaboran en algunas empresas vinculadas con la energía.

En esa “mañanera” se exhibieron “indicios” de presuntos malos manejos, pues las pruebas fueron nueve viajes Guatemala y el Salvador. La acusación se basa, pues, en la similitud del modus operandi de otros lavadores de dinero que viajan a esos países, pues de acuerdo con el Gobierno quienes viajan a estos países lo hacen precisamente para lavar dinero… Estas “pruebas” no son indicios, son simples elucubraciones en contra de dos ciudadanos de mediano nivel.

Otro ejemplo: la ex jefa de estancias infantiles de Sedesol —ahora Secretaría de Bienestar—, Clara Torres, quien ha ayudado a las madres de las maquiladoras de Ciudad Juárez construyendo un programa que ha ayudado a cientos de mujeres, ha quedado ligada a la pederastia. En principio se le había ratificado como la líder del proyecto para revisar el programa, una vez que se cambió el modo de revisión y se dejó en manos ya no de la sociedad civil, sino del Gobierno Federal y al ser indispensable para ese proceso, Torres renunció. Entonces fue ligada con un caso de pederastia por parte de un cura, sucedido en una de las estancias bajo su coordinación, pero sin tener una vinculación directa (con pruebas en la mano).

Lo preocupante aquí es cómo se ha evidenciado a personas que en principio no son funcionarios públicos, y en segundo se ha exhibido y manchado la reputación de una mujer, cuando no ha sido posible demostrar nada de modo directo y con pruebas. Se está mostrando un mensaje, desde mi perspectiva, erróneo, dejando claro que lo que estará presente para los próximos años será la mano dura y el abuso de autoridad. Que desde el pódium presidencial se despidan funcionarios, se acuse sin pruebas y se “reprenda” a la crítica, es de pensarse.

En cuanto al tema del “huachicoleo”, si todo esto no termina con la presentación de los criminales con nombre y apellido no habrá servido de nada. Existe un daño patrimonial calculado en más de 60 mil millones de pesos, y al momento, del destapado problema no ha caído ningún responsable. Se omiten malos procesos y malos nombramientos (CONACYT), y se mantienen los compadrazgos. Aunque es bueno mantener la discreción en los procesos judiciales y no aventar los nombres por delante, es tiempo ya de presentar algunas solicitudes ante el juez. Tiene que haber responsables sin diluirse, responsables artífices de los grandes problemas que existen en el país.  Debe de existir la voluntad de hablar con argumentos y pruebas fidedignas.

Fernando Teodoro Gabino

Egresado de la Licenciatura en Historia por parte de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán. Únete a la conversación en Twitter: @AlfaVinyl

Comentarios