Misterios en la historia: Repensando la Atlántida (Parte 1)


Todos conocemos la leyenda de la Atlántida, aquella masa de tierra en donde habitaba una virtuosa civilización, que fue sumergida en un solo día por maremotos y terremotos hasta perderse para siempre en la inmensidad de los océanos de nuestro mundo. Si fechamos la historia siguiendo la información que proporciona el relato de Platón veremos que coincide con un periodo de grandes cambios geológicos. De esta manera la legendaria historia nos proporciona una oportunidad para reflexionar en torno a ella desde una perspectiva diferente: ¿acaso la historia de la Atlántida es la memoria mítica de un periodo de grandes eventos geológicos y astronómicos?

La historia de la Atlántida

La primera –y única mención directa– que tenemos sobre la Atlántida proviene de Platón, particularmente del Timeo y el Critias.  En estos diálogos es Critias quien cuenta la historia de la legendaria isla:

Escucha, entonces, Sócrates, un relato muy extraño, pero absolutamente verdadero, tal como en una ocasión lo relataba Solón, el más sabio de los siete, que era pariente y muy amigo de mi bisabuelo Drópida, como él mismo afirma en muchos pasajes de su obra poética. Le contó a Critias, nuestro abuelo, que de viejo nos lo relataba a nosotros, que grandes y admirables hazañas antiguas de esta ciudad [Atenas] habían desaparecido a causa del tiempo transcurrido y la destrucción de sus habitantes, y, de todas, una, la más extraordinaria (Diálogos, IV, 1992, Gredos, p. 161).

En el Timeo, Critias asegura que Solón realizó un viaje a Egipto, particularmente a la región de Sais (lo cual también es confirmado por Heródoto en su libro II). Solón, maravillado ante la antigüedad de las construcciones egipcias, cuestionó a los sacerdotes más ancianos sobre el pasado del pueblo egipcio; en el intercambio de palabras, el griego comenzó a relatar la historia helénica del diluvio universal del que sólo sobrevivió Deucarion y su pareja, acto seguido continuó recitando la genealogía de estos personajes y el tiempo que vivió cada uno para tratar de calcular cuántos años habían transcurrido desde entonces. Un sacerdote egipcio muy anciano interrumpió a Solón diciéndole:

Por ejemplo, Solón, las genealogías de los vuestros que acabas de exponer poco se diferencian de los cuentos de niños, porque, primero, recordáis un diluvio sobre la tierra, mientras que antes de él habían sucedido muchos (p.165).

Esto abre la puerta para que el egipcio cuente la historia de la guerra entre Atenas y la Atlántida:

Nuestros escritos refieren cómo vuestra ciudad [Atenas] detuvo en una ocasión la marcha insolente de un gran imperio, que avanzaba del exterior, desde el Océano Atlántico, sobre toda Europa y Asia. En aquella época, se podía atravesar aquel océano dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles. Esta isla era mayor que Libia y Asia juntas y de ella los de entonces podían pasar a las otras islas y de las islas a toda la tierra firme que se encontraba frente a ellas y rodeaba el océano auténtico, puesto que lo que quedaba dentro de la desembocadura que mencionamos parecía una bahía con un ingreso estrecho. En realidad, era mar y la región que lo rodeaba totalmente podría ser llamada con absoluta corrección tierra firme. En dicha isla, Atlántida, había surgido una confederación de reyes grande y maravillosa que gobernaba sobre ella y muchas otras islas, así como partes de la tierra firme. En este continente, dominaban también los pueblos de Libia, hasta Egipto, y Europa hasta Tirrenia [actual Italia occidental]. Toda esta potencia unida intentó una vez esclavizar en un ataque a toda vuestra región, la nuestra y el interior de la desembocadura. (p. 167)

El sacerdote egipcio continúa su relato diciendo que la Atenas antigua era sumamente buena para hacer la guerra, cualidad que le permitió detener el avance del imperio atlante en Europa, expulsándolos del Mediterráneo y, de paso, liberando a Egipto del yugo atlante. Una vez alcanzada la victoria de Atenas sobre la Atlántida ocurrió el desastre:

Posteriormente, tras un violento terremoto y un diluvio extraordinario, en un día y una noche terribles, la clase guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y la isla de Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar. Por ello, aún ahora el océano es allí intransitable e inescrutable, porque lo impide la arcilla que produjo la isla asentada en ese lugar y que se encuentra a muy poca profundidad (p. 168).

Solón, intrigado y fascinado por la historia del sacerdote egipcio, le cuestiona a éste cómo es posible que en Atenas no se conozca esa historia. La respuesta del egipcio es la siguiente: “Lo habéis olvidado porque los que sobrevivieron ignoraron la escritura durante muchas generaciones. En efecto, antes de la gran destrucción por el agua, la que es ahora la ciudad de los atenienses era la mejor en la guerra y la más absolutamente obediente de las leyes” (p.  165).

Es totalmente cierto que la historia de la Atlántida tiene algo de fábula para ponderar a la ciudad de Atenas y así mostrar que tenía el mejor sistema político y jurídico, ese es el fin de la historia dentro de la obra de Platón. Pero puede ser que contenga algún grado de veracidad, a final de cuentas ¿acaso los mitos y las leyendas no están basados en algún acontecimiento remoto?

La conexión con Egipto

Estamos, entonces, ante una historia cataclísmica fascinante, que no sólo borró de la faz de la Tierra a la Atlántida, sino también a la antigua Atenas. Sin embargo, puede que sólo sea una interesante leyenda y nada más. La pregunta que surge ahora es si podemos encontrar en el antiguo Egipto, alguna historia similar a la que se narra en la obra de Platón, después de todo, la historia de la Atlántida, según el relato del Critias, llegó a Atenas a través de Solón, quien a su vez la obtuvo del antiguo Egipto.

El relato de Critias nos dice específicamente que Solón escucho esta historia en Sais. Hoy en día el antiguo templo de Sais se encuentra muy destruido y sólo quedan algunos fragmentos de sus cimientos. El templo que supuestamente visitó Solón en Sais estaba dedicado a la diosa Neith y está datado al tiempo de la Primera Dinastía egipcia, alrededor de 3200 años a. C. El templo fue destruido alrededor del 1400 a. C. A pesar de esto, en el antiguo Egipto existen dos relatos similares al platónico que han llegado hasta nuestros días.

El antiguo templo de Edfu contiene en sus paredes numerosas inscripciones, éstas cuentan la historia de una isla que fue tragada por los océanos. Dicha historia se conoce como el mito de la isla de la creación. Aparentemente este mítico lugar es denominado el Hogar de los Primordiales y sufrió el mismo destino de la Atlántida a causa de una inundación “tan violenta que destruyó la tierra sagrada… Las aguas primordiales… sumergieron la isla… y la isla se transformó en la tumba de los divinos habitantes… la patria terminó en la oscuridad bajo las aguas primordiales (E. A. E Reymond, The Mythical Origin of the Egyptian Temple, p. 31, 213, 324).

Otra conexión con la historia platónica es que el relato de Edfu nos dice que hubo sobrevivientes de la catástrofe, “grupos de dioses” que se encontraban navegando fuera de la isla al momento de su destrucción. Estos dioses navegaron hasta su hogar después del cataclismo, al llegar “vieron sólo carrizos en la superficie del agua” (Reymond, p. 198).

¿Qué fue lo que causó el hundimiento de la isla de los Primordiales? Las inscripciones de Edfu mencionan que el hogar de los dioses desapareció tras el asalto de la serpiente celestial llamada “la gran saltadora” quien perforó la tierra.

El templo de Edfu comenzó a construirse en la época del Egipto Ptolemaico en el año 237 a. C. Puede que la historia de Atlántida haya sido influida por el relato de la isla de los Primordiales que se cuenta en las paredes del templo, pues al parecer, según relatan las mismas inscripciones, lo que allí se grabó provenía de textos escritos muy antiguos que estaban en peligro de desaparecer.

Templo de Edfu, dedicado a Horus

Por otra parte, John Gwynn Griffiths, egiptólogo de la Universidad de Gales sugirió que la historia platónica de la Atlántida pudo ser una influencia de tradiciones egipcias muy antiguas. Griffiths (1991) argumentó que un antiguo documento conocido como el Papiro de Leningrado 1115 contiene la Historia del marinero náufrago, que data del Reino Medio de Egipto, entre 2000 a. C y 1700 a. C. Este relato nos dice que un marinero fue embestido por una ola enorme destruyendo su nave y toda su tripulación. El marinero fue arrastrado hasta una isla donde encontró todo lo necesario en alimentos para sobrevivir. Como agradecimiento, el marinero hizo una ofrenda a los dioses. Es entonces cuando el sobreviviente dice: “escuché un sonido como un trueno… Los árboles se doblaron, la tierra tembló. Me descubrí la cara, y descubrí que una serpiente se aproximaba. Era de treinta codos… su cuerpo estaba cubierto con oro; sus cejas eran de lapislázuli verdadero… Entonces ella me tomó en su boca y me llevó al lugar donde habitaba, y me depositó ahí sin hacerme daño…” El hogar de la serpiente era la isla de ka. Ya en la isla, la serpiente le cuenta al marinero su triste historia:

Estaba yo aquí con mis hermanos y había niños entre ellos. Éramos todas setenta y cinco serpientes, niños y hermanos sin mencionar a mi pequeña hija a quien había obtenido a través de la oración. Entonces una estrella cayó, y todos se cubrieron en flamas con su paso. Sucedió que yo no estaba con ellas en el fuego. No me encontraba entre ellas. Podría haber muerto por su bienestar cuando las encontré como un montón de cadáveres. (M. Lichtheim, Ancient Egyptian Literature, I, 1975, p. 211-214).

La historia concluye con el rescate del marinero náufrago. Antes de su partida, la serpiente de la isla lo llena de regalos exquisitos. El marinero promete a la serpiente regresar con regalos de Egipto para ella, la serpiente responde que “cuando hayas dejado este lugar, no volverás a ver nuevamente esta isla: se habrá convertido en agua” (Lichtheim, p. 214).

Papiro de Leningrado 1115

Griffiths sugiere que hay muchas similitudes entre el relato platónico y el del marinero náufrago, como las siguientes: La Atlántida y la isla del Ka contienen una rica variedad de plantas y de animales, incluyendo elefantes; el relato de Platón nos dice que la Atlántida era una isla sagrada debido a que Poseidón plantó ahí a su descendencia, de igual manera, la isla del Ka es un lugar sagrado, pues se encontraba habitado por los dioses serpientes; ambas islas desaparecen al ser sumergidas por las aguas. Es por esas similitudes que Griffiths sugiere que la historia de la Atlántida pudo haber sido influenciada por la tradición egipcia, sin embargo, el autor especifica que no podemos considerar que el relato egipcio haya influenciado por completo a la historia de Platón, sino que la Atlántida tiene tan sólo una deuda conceptual con la isla del Ka (Atlantis and Egypt With Other Selected Essays, p. 3-30).

La segunda parte continuará el día 7 de marzo. 

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Eduardo A. Orozco Piñon

(Ciudad de México). Es pasante de la licenciatura en Historia que imparte la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha participado como organizador y ponente de un puñado de eventos académicos relacionados con la historia militar y política mexicana del siglo XIX, temática y periodo de la que es especialista. Asimismo, es miembro fundador y activo del Seminario Estudiantil de Historia Militar y Naval, cuyas sesiones se llevan a cabo en Palacio Nacional el último viernes de cada mes.

Referencias

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  2. Firestone, R. B., “The Case for the Younger Dryas Extraterrestrial Impact Event: Mammoth, Megafauna and Clovis Extinction” en Journal of Cosmology, 2009.
  3. Firestone, R. B., et al., “Evidence for an extraterrestrial impact 12,900 years ago that contributed to the megafaunal extinctions and the Younger Dryas cooling”, en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 2010, en http://www.pnas.org/content/104/41/16016
  4. Gwynn Griffiths, J., Atlantis And Egypt With Other Selected Essays. Cardiff, University of Wales Press, 1991.
  5. Isabel Israde-Alcántara, et al., “Evidence from central Mexico supporting the Younger Dryas extraterrestrial impact hypothesis” en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 2012, en http://www.pnas.org/content/109/13/E738
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  7. Kennett, Douglas J., et al., “Shock-synthesized hexagonal diamons in Younger Dryas Boundary sediments” en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 2009, en http://www.pnas.org/content/106/31/12623
  8. Kinzie, Charles R., “Nanodiamond-Rich Layer across Three Continents Consistent with Major Cosmic Impact at 12,800 Cal BP” en The Journal of Geology, Chincago, 2014.
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  10. Lichtheim, Miriam, Ancient Egyptian Literature. Vol. I. University of California Press, 1975.
  11. Napier, W. M.,“Paleolithic extinctions and the Taurid Complex”, en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, Oxford, 2010.
  12. Platón, Diálogos. T. IV. Madrid, Gredos, 1992.
  13. Reymond, E. A. E., The Mythical Origin of the Egyptian Temple. Manchester University Press, 1969.
  14. Scham, Sandra, “The World’s First Temple” en Archeology. A publication of the Archaeological Institute of America, 2008, en https://archive.archaeology.org/0811/abstracts/turkey.html
  15. Sweatman, Martin B. y Dimitrios Tsikritsis, “Decoding Gobekli Tepe with Archeoastronomy: What Does the Fox Say?” en Mediterranea Archeology and Archaeometry, 2017, en http://maajournal.com/Issues/2017/Vol17-1/Sweatman%20and%20Tsikritsis%2017%281%29.pdf

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