Sangre Maíz y la contracultura musical del reggae en México.


Actualmente vivimos en una sociedad donde nos quieren hacer creer que “no pasa nada” y donde “la crisis está en nuestra mente”, por lo que temo decir que ahora lo absurdo nos parece cotidiano y las rebeliones algo sumamente lejano y ajeno. Pero es precisamente en los momentos coyunturales de conflicto en los que a lo largo de la historia han florecido las mejores expresiones artísticas, pues tales manifestaciones han funcionado como un medio catártico ante las circunstancias. Es así como surge el Reggae.

Era la época de los años 60 y el mundo entero se estaba convulsionando ya que los jóvenes ―así como las mujeres― comenzaban a tener voz propia, varios países africanos y latinoamericanos se independizaban y, finalmente, brotaron géneros musicales tan importantes como el Rock, el Ska y el Reggae. Mientras el primero surge del influjo de la sociedad negra en el mundo anglosajón, las dos últimas nacen después de la independencia de Jamaica en 1962 y con la influencia musical del Sound System de sus barrios y el Rhythm and Blues afroamericano.

Al inicio el Ska formaba parte de un discurso optimista ante su reciente autonomía, pero con el tiempo y ante la realidad, el Reggae se convertiría en la música con contenidos que buscaban concientizar a la sociedad, ello como una forma de resistencia al discurso oficial e influenciado por las ideas de Marcus Garvey y personajes como Haile Selassie, quien visitó Jamaica durante su reinado hacia 1966. Exponentes como The Heptones, The Upsetters, The Wailers, Jimmy Cliff y Bob Marley sentaron las bases del Reggae jamaicano que se expandiría por todo el mundo a partir de su llegada a Inglaterra.

Mientras tanto, durante las décadas de los años 60 y 70, en México se adoptó y produjo una gran variedad de música Rock, por lo que el Reggae se retomaría como un medio contracultural de expresión hasta los años 80. Bandas como los Rastrillos, Antidoping y Ganja, retomaron los ritmos que encontraron en el caribe mexicano y en los discos que poco a poco llegaron al tianguis del Chopo, por lo que sus creaciones y las de los grupos latinoamericanos como Los Pericos, Gondwana y Los Cafres consolidaron el género en español. Finalmente hacia la década de los 90, el movimiento del EZLN en México influenció de sobremanera en bandas que apostaron ya no sólo por el Reggae, sino también por el Ska, ello como una escena musical independiente y un medio de protesta.

En entrevista con la banda mexicana Sangre Maíz, previa al concierto que realizaron el pasado 1° de abril en el Roots Bar de San Luis Potosí, nos platicaron lo que opinan respecto a la apertura actual de espacios para la música Reggae y Ska en nuestro país, así como de qué va su nuevo disco Voces Calladas. Este grupo, surgido en el sur de la Ciudad de México, se hace llamar así pues considera que la raíz de nuestra sociedad “está formada por una sola sangre que es muy diversa y que se unifica a través del maíz”, ese cereal que fue domesticado por los mesoamericanos y que hasta la actualidad es fundamental dentro de nuestra alimentación y cultura.

Su música, influenciada principalmente por el Roots jamaicano, es una forma de expresar  la resistencia encaminada a la concientización social; su trabajo parte desde los Colectivos con los que han trabajado, los cuales están vinculados a la “lucha por la libertad de los pueblos” y a contar lo que realmente pasa en el entorno. Por lo tanto, las canciones de amor no son un rasgo distintivo en sus letras.

Sangre de Maíz en San Luis Potosí

Sangre de Maíz en San Luis Potosí

Las leyendas del Reggae jamaicano con las que han colaborado son Barrington Levi, The Heptones y Yellowman, entre otros, por lo que tanto su acercamiento a la música ―que en la mayoría de los integrantes se dio desde edad temprana―, así como la influencia de ideologías retomadas también de los libros, han marcado el discurso contracultural de sus discos. Es precisamente por ello que la apertura a conciertos de dicho género no suele ser sencilla, sobre todo porque no hay “políticas públicas que las respalden”, así como por la interpretación de letras que no son fácilmente aceptadas por la sociedad en general.

Sangre Maíz es una banda que apuesta tanto por la libertad de expresión, como por la escena independiente y autogestiva de la música en México, es por ello que se han involucrado por completo en la creación y producción de sus dos discos: Estamos Presentes y Voces Calladas. Este último es el proyecto en el que han trabajado desde hace dos años, tanto la escritura de sus canciones como el diseño de su portada están influenciados por los clásicos discos del Reggae; marcados por la originalidad y congruencia de su diseño y letras, la portada del disco fue realizada por un artista gráfico y sus temas, inéditos en su mayoría, fueron escritos por la vocalista Mitze. Además, en éstas producciones se integraron géneros como el Garage y el Punk, los cuales dan un toque particular al material.

Aunado a ello, la realización de festivales musicales en los que se invierte y trae a “leyendas del reggae” a ciudades como Tijuana, Guadalajara y Oaxaca, permiten que un género que desde sus inicios no fue aceptado de manera sencilla, pueda ponerse en escena como una forma de hablar de lo que comúnmente no se dice. Voces Calladas puede ser descargado desde SoundCloud o conseguido directamente con la banda a través de sus redes sociales como Facebook, donde aparecen como Sangre Maíz Rootsband.

María Guadalupe Ramírez Sánchez

María Guadalupe Ramírez Sánchez. Egresada de la Licenciatura en Historia, con la linea de investigación en estudios Mesoamericanos dentro de la FES Acatlán. Cuenta con estudios en restauración y conservación de obra gráfica sobre papel, en la Academia San Carlos de la UNAM. Además ha participado como tallerista, moderadora, organizadora y ponente en diversos encuentros de Historia.

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