Desert Trip. La nostalgia y el lucro de una generación dorada. 


Uno de los fines de semana más esperados para los fanáticos del rock ha llegado, y con ello algo que ni en sueños podíamos esperar. Desert Trip, o el llamado “Oldchella”, se efectuará en Indio, California.

La relevancia de este festival es el cartel que, con 6 de los más grandes exponentes del género,  deleitará a un gran número de rockeros de todas las edades. Sólo es necesario pensar en Bob Dylan, Neil Young, Roger Waters, Paul McCartney, The Who y The Rolling Stones para entender la emoción de generaciones que podrán presenciar un festival mítico y a la vez ya comparado con el legendario Woodstock.

the-rolling

Así como este festival cumple un sueño esperado por muchos, es necesario analizar diferentes cuestiones que, más allá de generar polémica, hacen reflexionar sobre la situación actual del medio del rock, el incremento al negocio con esta música y otras cosas.

En primer lugar, hay que recordar que ya han pasado bastantes años desde que estas leyendas comenzaron su carrera, las cuales han estado llenas de éxitos ya sea con sus respectivos grupos o como solistas. Esto los ha llevado a ser considerados los máximos exponentes del medio en activo, y en muchos lugares, (principalmente en columnas de música en medios escritos), se ha llegado a cuestionar qué tan tarde se ha realizado este evento.

Estamos en el año 2016, ya han pasado aproximadamente 52 años del comienzo de la carrera de Roger Waters (1964), sólo por mencionar un caso. Estos artistas tienen un promedio de edad de 72 años; ésta es una etapa de vida complicada para seguir tocando o tener una actividad musical al ritmo que se tenía en la década de los años 70. Muchos críticos manejan que si este festival no se hacía ahora, no tendríamos seguridad de contar con muchas de estas leyendas más adelante; todo, claro, a raíz de las recientes partidas de grandes músicos (David Bowie, Lemmy Kilmister, Prince, entre otros).

El lugar indicado para juntarlos  tenía que ser algo que representara o que pudiera albergar miles de fans dispuestos a pagar cualquier precio con tal de ver el show de sus artistas favoritos en el mismo recinto. Y este fue el Empire Polo Club,  hogar del festival Coachella en Indio, California. Es por eso que  a éste se le ha apodado “oldchella”; sin embargo, con el festival anual sólo tendrá en común el recinto.

Muchos han llegado a comparar el impacto de este festival (aún sin haber ocurrido) con lo que logró Woodstock y el Rolling Stones Rock and Roll Circus, entre otros espectáculos recordados. En cambio, este concierto ya no presenta características para ser comparado en alcance con aquellos eventos. En primer lugar, el público que se espera asista nos hace pensar en edades entre los 30 y 50 años, y no sólo por considerar a estos artistas como parte de su época, si no porque este festival presta servicios que no son frecuentemente vistos en otros lugares, a costa de un precio que muy difícilmente un joven podría pagar. Estamos hablando de un boleto que por día cuesta 199 dólares,  y puede llegar a costar hasta 1599 si es que se busca obtener todos los beneficios de comodidad ofrecidos por la organización. Evidentemente, de aquellos años donde se era más accesible el escuchar a estos artistas o a contemporáneos, ya han pasado bastantes décadas y con ellas el concepto de venta de la música se ha modificado.

En segundo puesto, a diferencia de Woodstock, Desert Trip presentara a 4 grupos que no estuvieron presentes durante dicho festival, marcando con ello el cambio de visión en torno a las bandas de rock. Es algo que se debe razonar, pues mientras en aquellos años The Beatles, Pink Floyd y The Rolling Stones, eran los más vendidos o los más exitosos, bandas y personas como Hendrix y Jefferson Airplaine no gozaban de la misma situación. Actualmente se generaliza y se marca como iconos de aquellos años a muchas de estas bandas, cuando en realidad tuvieron procesos y formas de consolidarse totalmente distintas.

El Desert Trip, a pesar de hacer una reunión de aquella llamada generación Baby Boomers, nos muestra también que el sentido social que tanto pelean las letras de muchos artistas (especialmente Dylan), se va haciendo cada vez más comercial. Woodstock más allá de lo musical, es recordado por el fuerte impacto social como sitio de encuentro entre una generación influenciada por el movimiento hippie, el uso de la psicodelia, las drogas, etc.; que se oponía a muchos prejuicios que se presentaban en la época. Oldchella, que ha sido mencionado como una nueva edición del festival hecho en 1969, rompe con todo este mensaje, o simplemente con la comparación que se le hace. El uso de drogas es prohibido, puedes ser fácilmente sacado del evento ante cualquier acción de “protesta” y no puedes acceder con instrumentos. ¿No que se trataba de revivir Woodstock?

roger

En fin, a pesar de que los grupos que se presentarán son de una gran calidad, no debemos dejar de pensar en que tan probable sea que presenciemos una crisis de la música, ya que  buscar a bandas y cantantes consolidados es una medida que se ve con más frecuencia por parte de los organizadores de este tipo de eventos. Este mismo mensaje presentado bajo la bandera de “si no es hoy, no será nunca” cumple solamente con un proceso de venta dirigido a todos aquellos que buscarán un reencuentro con sus años como estudiante o de juventud.

Dejando de lado las cuestiones ajenas a este festival, serán dos fines de semana (7-9 y 14-16 de octubre) llenos de muchas emociones; con show´s como el de Roger Waters que pudimos presenciar en la Ciudad de México en semanas pasadas, y con canciones emblemáticas como Hey Jude, Satisfaction, Like a Rolling Stone, My Generation, Wish You Were Here,  Heart of Gold, entre muchas otras. Sin duda será algo histórico ver un sólo recinto con estos seis íconos, y muy seguramente será también muy histórico el reporte de ganancias de los organizadores.

Félix Omar Ruiz Sánchez.

Egresado de la Licenciatura en Historia por la FES Acatlán, sus líneas de interés giran en torno a la historia de la música e historia cultural del siglo XX. Músico tradicional, miembro de los ensambles de música antigua: “Conjunto Típico Revoluciones” y “Pan de Jarabe”, con los cuales ha realizado distintas giras a nivel nacional.

Comentarios