Lo que queda de nosotros.


Cuando asistes al teatro muchas veces puede ser un azar sobre lo que puedes experimentar, ver o sentir. Lo que queda de nosotros, desde el punto de vista del espectador que intenta descifrar a través de los personajes, es una orquestación de emociones y sentimientos que te llevan a viajar dentro de la vida de uno mismo, de tu infancia, familia, amigos y por supuesto tus mascotas.

Lo que queda de nosotros cuenta la entrañable historia de Nata y Toto, unos amigos que a ciencia cierta y de manera cómica se acompañan en las desventuras y aventuras de la vida. Nata por una parte lucha constantemente con su añoranza a la inmortalidad de los que deben irse pero permanecen en la memoria. Como ser humano, y sobre todo como niña, Nata sobrevive a la rutina con sus ideas y pensamientos de lograr el amor que no termina y sobrevive a las adversidades, a pesar de todo, a pesar del tiempo.

Toto, fiel seguidor de Nata, aquél amigo que persigue a través del brillo y entusiasmo de sus ojos, la actitud positiva que nos alumbra en las penosas y ruidosas circunstancias de la vida, siendo un ser tan pequeño, tan viajante y tan intrépido en busca de lo que ama y extraña: Nata.

Así, Lo que queda de nosotros lleva al espectador por un camino de enseñanzas, tristezas, y sobre todo, sorpresas. Alejandro Ricaño junto a Sara Pinet logran de forma natural, humana y sensible transmitir aquello que a veces vuela la cabeza, esos pensamientos que cuando somos niños nos llevan a viajar y a cuestionar sobre lo que debe ser y lo que quieres hacer, lo cual se observa en la irremediable muerte de sus padres, algo tan natural que se convierte en trivial y hasta doloroso cuando sentir se convierte en la única salida para sobrevivir.

Con la pérdida, Nata, naturalmente, se cierra al afecto de otras personas, pues volver a experimentar dolor es algo que nadie supone repetir; las elecciones se convierten así en parte de su persona y lo que la forma como adulto, como exploradora de los hechos y remediadora inteligente y valiente de sus decisiones.

“…que cuando uno está triste, comete estupideces” frase con la cual el desenlace se presenta y Nata logra reencontrarse con Toto y recuperarse a sí misma, a su vida, sus palabras y el maravilloso encanto de su mirada, Lo que queda de nosotros es una obra que no debes perderte y por supuesto conocer a estos dos personajes que te adentrarán a un mundo de ensueño, realidad y nostalgia.

Ganadora del premio Bellas Artes a la mejor obra para niños 2014, Lo que queda de nosotros, se convierte en una obra divertida para pequeños y no tan pequeños que te envuelve en una serie de situaciones que día a día nos invita a elegir y no tener miedo sobre las situaciones que la vida te pone y debes vencer. No pierdas la oportunidad de disfrutar y sentir esta obra, así como donar croquetas para el Albergue San Cristobaal; se presenta la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque hasta el 03 de abril, los sábados y domingos a las 13 hrs.

Nayelli Ojeda

Nayelli Ojeda, México. D.F. Estudiante de Animación y Arte Digital. Ha formado parte del comité organizador del Festival Internacional del Cine de Animación “Stop Motion México” y “Creativa Fest”. Ha tomado los talleres de stop motion “Recyclers” con Nikki Schuster en CENART, Centro Multimedia y “Animación Cut Out” con Amy Lockhart durante el Festival de Animación Contemporánea “Animasivo”. Tallerista en DevHour “Foro Internacional del profesionales del videojuego” con “Diseño de personajes”, amante del cine y la fotografía, divergentemente street dancer y entusiasta del teatro.

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